Milicias armadas esperan en Texas a la caravana de migrantes

Grupos de civiles armados, milicias y vigilantes de la frontera atienden con premura las advertencias que hace el presidente Donald Trump sobre las que él considera como amenazas a la seguridad que representa la caravana de migrantes que busca pedir asilo en Estados Unidos.

“Observaremos, informaremos y ofreceremos ayuda de cualquier manera que podamos”, indicó Shannon McGauley, un agente de fianzas en los suburbios de Dallas que funge como presidente del grupo Minutemen, en Texas, quien se alista para salir hacia Río Grande en los próximos días.

McGauley y otros han respondido al llamado del presidente Trump para restablecer el orden y defender al país contra lo que ha llamado “una invasión”, mientras miles de migrantes centroamericanos avanzan lentamente a través del sur de México hacia la frontera con Estados Unidos. Trump ha insistido en que “desconocidos de Oriente Medio” y una gran cantidad de delincuentes violentos viajan entre las mujeres, los niños y las familias que se dirigen a pie a su país.

Los grupos acuden a la frontera con refrigeradores y carpas, además de que preparan sus rifles y aviones no tripulados, con planes de formar sus propias milicias para defender la frontera estadounidense.

El grupo conocido como Minutemen de Texas, según McGauley, tiene alrededor de 100 voluntarios en camino al Río Grande y buscan ayudar a detener a los migrantes que crucen la frontera de manera irregular. “No puedo ponerle un número”, señaló el presidente de la organización.

“Mi teléfono ha estado sonando sin parar durante los últimos siete días. Vienen de otras milicias, gente que viene de Oregon, Indiana. Incluso tenemos dos de Canadá”, afirmó. Asimismo, cuando se le cuestionó si su grupo planeaba desplegarse con armas, el líder respondió con una sonrisa:“Esto es Texas, hombre”.

No todos son milicias armadas

En contraste, a medida que la atención se centra en la caravana de migrantes que se mueve hacia el norte a través de México, varias comunidades en Texas a lo largo de la frontera luchan por ayudar a cientos de familias centroamericanas que ya llegan cada semana.

“Ésta es la tercera oleada (de migrantes) que hemos visto en los últimos tres años. Claramente, es la caravana más grande, la más grande que hemos visto”, señaló Rubén García, fundador y director ejecutivo de Annunciation House, organización sin fines de lucro de El Paso que se ha ocupado de los migrantes durante 40 años.

En el puente Paso del Norte, que conecta El Paso con Ciudad Juárez, México, cientos de padres e hijos centroamericanos acampan cada noche, esperando la oportunidad de solicitar asilo en el puerto de entrada.

Asimismo, cientos de familias más cruzan entre puertos, solicitando asilo luego de ser detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza, detenidas inicialmente en celdas de detención en el puente o en las estaciones de la patrulla.

Construidas para alojar a las personas durante unas pocas horas para su procesamiento, las celdas de retención se han utilizado en las últimas semanas para albergar a 20 o más personas a la vez durante hasta tres días.

 

Con información de El Economista y Sputnik

LachToday.com

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